Lo importante: No caber en sí de contento por lo menos una vez al día
El desafío: Transformar en directas las indirectas
El dato: golpear el piso con los pies desagota las posibles broncas acumuladas, y deja lugar a hablarlas con los responsables
Lo nuevo: Gastar pólvora en chimangos, por deporte. ¿Chimangos...? jajaja
Algo serio: Aprender a soltar las cosas que nos hacen mal
La pregunta existencial: Los pedos en público, ¿Son una falta de delicadeza, o son una víctima más de la discriminación?
1 comentario:
Pobres aquellos pedos que abandonamos en publico sin nombre, van por ahí solos, sin nombre, el que lo huele lo espanta, y el sigue solo, caminando por la vida, sin nombre, con un padre que no lo reconoce... Pobre la vida del pedo solitario... que se disuelve sin dejar rastros... nadie hablara de el, los historiadores no lo recordaran, las abuelas en las plazas no contaran sus proezas... pobres los pedos...
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