23 de septiembre de 2010

Filosofía barata, demasiada sanata

¿Somos algo que se puede cambiar? ¿O ya nuestro destino está marcado en nuestros genes, en las circunstancias en las que crecimos, en las elecciones de los demás?
¿Donde está la manija de la puerta que hará de ese momento una oportunidad para trancitar nuevos caminos?
¿Por qué hay tantas ideas en mi cabeza que no se atreven a salir? Derrepente el futuro se me aparece tan claro, tan brillante tan dulce ¿Que enorme cadena me ata a ejecutar sucesivamente los mismos esquemas? Derrepente todo lo que deseaba se ve succionado hacia el fondo; y de vuelta al comienzo de la vuelta.
¿¡De que sirven los recuerdos en mi memoria?! ¿Algo de lo que vivo cada día queda realmente grabado en mi?
¿Que hago con todo lo que imagino? ¿Que imagino de todo lo que hago?

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